Mente original

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domingo, 17 de octubre de 2010

Cerrando ciclos!!!


Hace tiempo que no me siento un ratito a escribir cómo transcurre mi caminar diario...
Pero hoy, que he sentido necesidad de leer algo de Paulo Coelho, ha aparecido ante mí el maravilloso escrito "cerrando ciclos". Ya lo había leído, pero hoy, como por arte de mágia (ya sabemos que nada es por casualidad) ha vuelto a encontrame. Sé que necesitaba leerlo y alguien más lo sabía...
Últimamente ha tomado para mí mucho sentido el refrán "segundas partes no son buenas". He podido vivir como me he apegado al pasado.
Desde mayo estoy trabajando de nuevo en una obra social en la que estuve bastantes años. Y en su día sentí claramente que ese ya no era mi lugar, que se había cerrado esa etapa, que yo estaba evolucionando en otra dirección y mis necesidades eran otras y me tenía que marchar... (y así lo hice)... pero ahora, pasado el tiempo, por diversas circunstancias he vuelto y aunque se que estoy donde tengo que estar, también creo que esta etapa debía haberse cerrado del todo hace tiempo. Si hace tiempo sentí que mi camino era otro, ahora lo siento más aún, con más claridad.
Esta próxima semana cierro un ciclo y abro otro. Cambio de proyecto laboral y tengo muchas ganas de vivir este nuevo comienzo. Aunque sé que el gran circulo, el que me supone desligarme totalmente de la empresa aún le queda un tiempo para cerrarse.
Y esta tarde de domingo, mi compañero de vida en muchos momento me lo ha vuelto a recordar. Aquí os dejo con este precioso escrito, espero que lo disfruteis y os enseñe como a mí...
"Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.

¿Terminó tu trabajo?, ¿Se acabó tu relación?, ¿Ya no vives más en esa casa?, ¿Debes irte de viaje?, ¿La relación se acabó? Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente "revolcándote" en los por qué, en devolver el cassette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste va a ser infinito, porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos encaminados hacia ir cerrando capítulos, ir dando vuelta a la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.

No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!
Por eso, a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros.

Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación.

Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que dar vuelta a la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente…

El pasado ya pasó. No esperes que te lo devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres tú… Suelta el resentimiento. El prender "tu televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarte lentamente, envenenarte y amargarte.

La vida está para adelante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando "puertas abiertas" por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones? , ¿Palabras que no se dijeron?, ¿Silencios que lo invadieron? Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio.

Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida.
Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo. Nada es vital para vivir porque cuando tú viniste a este mundo, llegaste sin ese adhesivo. Por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir.
Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr, porque te repito: nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Por eso cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacúdete, suéltate.

Hay muchas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad. ¡Esa es la vida!"

Paulo Coelho

1 comentario:

Mireia dijo...

Que fuerte, Caro
Estoy flipando,este texto también fue relevante para mi en un trozo del camino, y después descubro que hicimos el camino de santiago el mismo tiempo, y un montón de coincidencias
me encantó!
gracias